Posteado por: cromosoma en: 19 Abril 2009

Corría el tiempo en donde ver a Sergio Lagos en televisión era agradable y símbolo de ir por el buen camino de la contracultura, era el tiempo en donde a eso de las 18:00 horas, mientras todos los canales nacionales de señal abierta transmitían nada mas que mierda como teleseries y programas pre-faranduleros que se peleaban por el rating salían a flote, era el tiempo en que existía ese pequeño lapso de irreverencia y diversión que se amparaba en chilevisión, eran los tiempos de Panoramix… y por consiguiente, eran los tiempos de ‘el distinguido cuerpo de baile maniquí’.
Como una apuesta transgresora y performática, se instalaban tras el animador como si fueran un mueble mas, un adorno que se movía al ritmo, rozando lo erótico y lo sexual, en un horario familiar. Inventando pasitos del verano que todo el mundo imitaba. Se trataba de Giovanni Gellona, un artista visual, pintor, ilustrador y cantante, acompañado también de Sofía Oportot, cantante y actriz, además de Carolina Toshimi Castillo, que era diseñadora de vestuario, modelo y performista. Juntos marcaron la pauta y el paso hedonista y superficial que a su vez se reflejó en la escena del electropop nacional, como si se tratara de un homólogo o preview de lo que pasaría en esos entonces.
Hoy por hoy, Panoramix ha muerto, asi como también murió Sergio Lagos, Maniquí, los primerizos Hermanos sin Dolor o el Profesor Salmón y Turu-Ruru. Pero sus vidas continuaron y están muy bien encaminados.
Sigue leyedo después del salto
Giovanni Gellona a colaborado con sus pinturas en importantes libros de talla internacional, como los del tributo a Madonna, Marilyn Monroe o Diana de Gales. Además ahora forma parte del dúo electropop Dimagno, colaborando con el ex-Marinaclub, Luis Corominas.
Sofía Oportot nunca se ha perdido de la escena, formando primero Lulú Jam! junto a Pia Ciccero y Takaomi, (aunque ahora lo conforman Nara y Jaime), producidos por Gabriel Vigliensoni (ex-lucybell), además de participar paralelamente en Quierostar y su proyecto solista, ha trabajado en varias obras de teatro como ‘Donde está la Kate Moss’ o cortos como ‘Desde el Estómago’, he incluso se ha dedicado a las letras publicando un par de cuentos en ‘Lenguas, 18 cuentistas jóvenes’.
Carolina Toshimi, aparte de contar con estudios de teatro, se sigue dedicando a la moda y se encarga de sacar adelante su propia marca llamada ‘Toshimi’, diseñando modelos que pueden ser adquiridos en el hall del barrio Lastarria.
Sin duda, un grupo de jóvenes que marcaron una generación.

